Publicado: 30 de Marzo de 2020


El 2020 será el año de consagración de los coches eléctricos

«Caros, peligrosos, poco útiles», hay muchos mitos sobre los coches eléctricos. Vamos a intentar contrastar los hechos y despejar esos rumores qué podrían pertenecer al ámbito imaginario del sector del automóvil.


1.- La autonomía de los coches eléctricos es demasiado baja

Puede que en el pasado estas preocupaciones por el rendimiento de los vehículos eléctricos estuvieran justificadas,pero ya no. Hoy, la batería del coche eléctrico es significativamente mejor Así, la autonomía total se puede optimizar significativamente en el día a día, incluso cuando se hace un uso intensivo de la electricidad, por ejemplo con el aire acondicionado o los asientos calefactables. Sin embargo, la autonomía sigue dependiendo del comportamiento del conducto.

Los días en los que estos coches tenían que acudir a un punto de recarga para coches eléctricos inmediatamente tras haber recorrido 100 km son también historia antigua. Ya no debemos tener miedo a causa de la autonomía. «La autonomía diaria del BMW i3 es de hasta 260 km. Los estudios demuestran que esto es más que suficiente para las necesidades del conductor medio.

2.- Se tarda mucho en cargar los coches eléctricos 

Si lo enchufamos a un enchufe doméstico ordinario, se puede tardar toda una noche en recargar la batería de un coche eléctrico al 100 %. Pero esto se soluciona con un sitio adecuado donde cargar el coche eléctrico. Con un wallbox (potentes estaciones de carga instaladas permanentemente en casa) y la tecnología de carga rápida, el tiempo de carga se optimiza significativamente, en la mayor parte de los casos hasta en un 66 %. Con la carga a alta potencia, se puede recargar la batería incluso en 20 minutos, lo que se tarda en hacer una pausa para el café.

Sin embargo, el debate parte de un punto erróneo, ya que gran parte de los coches eléctricos se emplean para ir de casa al trabajo. Esto suele suponer una distancia de en torno a 40 km al día, algo que se puede realizar sin problemas con una carga. Por tanto, la mejor manera de recargar (y una que resulta más que suficiente) es hacerlo mientras el coche está aparcado, ya sea en casa o en el trabajo. El futuro, por tanto, es la carga optimizada: un cargador para coche eléctrico con el que se pueda recuperar la batería durante los períodos de inactividad, por la noche, mientras trabajas o al aparcar.

3.- Las baterías son el gran problema de los coches eléctricos

En principio, ningún conductor de un vehículo eléctrico debería preocuparse por su durabilidad. Según BMW, la vida útil de la batería se diseña de acuerdo con la vida útil del coche en el que se usará. Por este motivo, ofrece una garantía para la batería de 8 años o 160.000 km en Europa y EE. UU. (a enero de 2020). Sin embargo, lo que el conductor debe siempre tener en mente es que la carga rápida exige un esfuerzo mayor a la batería que la carga convencional. Con ayuda de una estrategia operativa inteligente, se consigue ampliar la vida útil de las baterías.

4.- Los coches eléctricos son menos respetuosos con el medio ambiente que los de combustión 

En la sostenibilidad medioambiental de los coches eléctricos desempeña un papel decisivo el origen de la electricidad. Si se obtiene a partir de energías renovables, la huella ambiental de su uso cotidiano es prácticamente nula. Sin embargo, si por ejemplo se quema carbón para obtenerla, su sostenibilidad empeora notablemente. Otro factor que afecta a este equilibrio medioambiental es la fabricación de las baterías, un proceso complejo y en el que se emite mucho CO2. Aun así, aunque se produzca la electricidad por medios convencionales y teniendo en cuenta el lastre ambiental de la fabricación, los modelos eléctricos siguen ofreciendo un mejor nivel de sostenibilidad medioambiental. Desde 2017, BMW ha estado recurriendo a una fabricación con niveles mínimos de CO2 en Europa y ha obtenido su electricidad exclusivamente de fuentes renovables. Por ejemplo, en la fabricación del BMW i3 eléctrico se emplea solamente energía renovable.

Con el uso diario, la contaminación por CO2 con motor de combustión, un vehículo eléctrico recorre entre 60.000 y 80.000 km de forma ecológica.inicial durante la producción del coche eléctrico se compensa de forma relativamente rápida. En comparación con un coche de combustión.

5.- Los vehículos eléctricos son más caros que los de combustión 

Los cálculos más recientes de BMW demuestran que un coche eléctrico que haya recorrido entre 100.000 y 150.000 km resulta económicamente más rentable que uno de combustión. Esto incluye la adquisición, el precio de carga del coche eléctrico, el funcionamiento y el mantenimiento del coche eléctrico. Además, el vehículo eléctrico lleva la «mochila» del complejo proceso de fabricación de la batería, cuyos costes debe asumir. Aun así, los aspectos económicos irán resultando más favorables en el futuro, ya que los costes de producción que determinan cuánto cuesta un coche eléctrico irán reduciéndose a medida que se fabriquen más unidades. BMW planea tener en cartera al menos 13 nuevos modelos puramente eléctricos en 2023.

Los costes de mantenimiento son también significativamente más baratos que los de un vehículo con motor diésel o gasolina. No hace falta cambiar el aceite, controlar la distribución ni la dirección, etc. Todo esto supone un alivio considerable para el bolsillo. El motor eléctrico tiene menos piezas en movimiento que uno de combustión, por lo que existe un menor desgaste de las mismas. También hay que asegurarse de que los frenos no se oxiden. ¿Quién querría limitarse a frenar, si a la vez se puede recuperar energía?

En relación a cuánto cuesta cargar un coche eléctrico, tampoco hay que tenerle miedo a que los costes de la electricidad sean demasiado altos: gracias a los modelos de tarifas basadas en la demanda y las funciones de carga inteligente, el proceso nunca ha sido tan fácil. Además, la electricidad siempre será más barata que el gasoil o la gasolina.